Larga, abrigada y con capucha: la parka es la prenda que más rinde en cuanto entra el invierno. Aquí la tienes de la 2XL a la 8XL, desde modelos cortavientos y softshell hasta versiones acolchadas para las semanas más frías.
La parka es la prenda de abrigo más útil cuando llega el frío, y eso se debe a tres cosas: es más larga que una chaqueta corriente, lleva capucha y está construida para aguantar el viento. Por eso es una prenda que se usa de octubre a marzo sin darle más vueltas. El problema es que la oferta se estrecha deprisa a medida que se sube de talla, y una parka demasiado justa pierde todo el sentido: el hueco para una capa debajo forma parte de cómo debe funcionar. Aquí hay 38 modelos de la 2XL a la 8XL, de Jack & Jones, JP1880, Kam Jeans, D555, Men Plus, Jay-Pi y Boston Park.
Tres cosas la distinguen de una chaqueta de invierno normal: es más larga, lleva capucha y está hecha para frenar el viento, no solo para aislar. La capucha es la parte que más se nota en el uso diario, porque es por donde si no se escapa el calor: una prenda sin capucha exige gorro y cuello para hacer lo mismo, y dos piezas en lugar de una rara vez cierran igual de bien. El largo hace el resto: cuanto más cuerpo cubre la prenda, menos tiene que hacer el resto del armario.
Una parte de las parkas de Jack & Jones son declaradamente cortavientos, y dos de ellas están hechas en softshell, un material más blando y más dócil que el tejido habitual de chaqueta, con una capa cortavientos por dentro. La diferencia se nota sobre todo al llevarla puesta: el softshell es más silencioso y más suave, la parka clásica más firme y más en su propia forma. De JP1880 hay además modelos repelentes al agua y al viento a la vez, pensados para nieve mojada y lluvia más que para frío seco. Cuál conviene depende sobre todo de si el invierno donde vives es frío o húmedo: en un clima suave y lluvioso uno se viste contra el agua, no contra el frío.
El calor de una parka está en el forro, y ahí está toda la escala. Varios modelos son acolchados, es decir, llevan un pespunte que sujeta el relleno en su sitio para que no se apelmace tras unos lavados. Un par se venden como especialmente cálidos y pertenecen a enero más que a octubre, mientras que otros se describen como ligeros y cálidos y encajan mejor en un invierno suave, o debajo de un abrigo. Kam Jeans tiene una parka larga acolchada en softshell que junta las dos cosas: acolchada por dentro, carcasa blanda por fuera.
Una parka es más larga que una chaqueta, y por eso abriga más de lo que su peso sugiere: cubre la zona lumbar y parte del muslo, justo donde una prenda corta deja entrar el frío cada vez que uno se sienta o se agacha. En el surtido está todo el recorrido, desde modelos que terminan justo bajo la cadera hasta una parka marcadamente larga de JP1880 que baja bien por el muslo. Cuanto más larga, más protección, pero también más tejido encima: el modelo largo va mejor cuando uno está parado a la intemperie, el corto cuando se mueve.
Cuatro bolsillos es lo normal: dos para las manos y dos más arriba, a menudo en el pecho. Por dentro suele haber un bolsillo con botón y otro abierto, suficiente para el teléfono y la cartera sin tener que abrir la prenda del todo. Los puños se ajustan en varios modelos, y algunos llevan puños cortavientos dentro de la manga: una banda de punto que cierra contra la muñeca para que el aire frío no suba. También es común la cremallera con tapeta abotonada encima: doble protección frente al viento y la opción de abrir la cremallera manteniendo la prenda cerrada.
Casi todas las parkas de esta categoría son de poliéster, a menudo al cien por cien. No es un ahorro, es justo el motivo: el poliéster corta el viento, absorbe poca humedad, seca rápido y mantiene la forma incluso después de mojarse y volver a secarse. El cuidado es en consecuencia sencillo, y los modelos que indican temperatura de lavado están a 30 o 40 grados en lavadora. La secadora conviene evitarla en prendas forradas, porque el calor apelmaza el relleno: cuelga la parka para que se seque, mejor en percha para que los hombros conserven la forma.
La mayor parte de la categoría es negra o azul marino, los dos colores que combinan con todo lo demás del armario y no llaman la atención. Después viene el lado verde: verde militar, verde oscuro, oliva y caqui, que es la gama que la parka trae consigo desde el principio, ya que la prenda nace en el ámbito militar. Si buscas otra cosa hay gris, beige y un par de rojos, además de un modelo en estampado de camuflaje. El color decide también cómo envejece la prenda: los tonos oscuros muestran menos suciedad, los claros muestran menos los cercos de sal del invierno.
Jack & Jones aporta la mayor parte, con trece modelos. La marca es danesa, fundada en 1990, forma parte del grupo Bestseller y hace tallas grandes desde 2017. JP1880, Jay-Pi y Men Plus son las marcas alemanas y las que más suben en la escala; de Men Plus hay tres modelos, en negro, azul marino y verde oscuro. Kam Jeans y D555 son británicas y firman los cortes más rectos, entre ellos la D555 Lovett en tres colores. Boston Park es la excepción y de forma útil: sus tallas van en números, de la 52 a la 80, y no en la escala XL.
Una parka necesita sitio para una capa debajo – así está pensada – y ese margen es lo primero que desaparece cuando una prenda normal se limita a ampliarse. La mayoría de las cadenas se detienen en la XXL, y lo que existe por encima suele ser el mismo patrón agrandado: ancho, pero corto de manga y de espalda. Por eso trabajamos con marcas que cortan de la 2XL a la 8XL desde el principio: Jack & Jones, JP1880, Kam Jeans, D555, Men Plus, Jay-Pi y Boston Park. Mira la tabla antes de elegir, y escríbenos si estás entre dos tallas. La entrega es rápida en toda Europa.